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domingo, 6 de marzo de 2016

En memoria de Gaspar Rosety, cantaor de goles

Escuché "Walk on by" por primera vez cuando la obra maestra descubierta por Dione Warwick tenía más o menos mi edad actual. Fue una noche de viernes, quizá del 97 o 98. Al final de una retransmisión de Montes y Daimiel de un partido ya olvidado, que vi con las luces del salón apagadas mientras soplaba el viento lluvioso del invierno contra los cristales del ala norte del Palacio de Méndez Núñez en el que residía de manera habitual en aquellas ya lejanas fechas. Montes terminó el programa a ritmo de la canción, con la noche ya cerrada y con el patio del instituto de enfrente tan inundado que dudé de que al día siguiente pudiéramos sortear el traicionero humedal y jugar en la pista cubierta del fondo el partido que correspondía a aquella jornada de la liga cántabra de baloncesto. Años después, Andrés nos dejó huérfanos a los amantes de sus ocurrencias y del deporte de la canasta, y recordé aquel día de invierno, que no sé por qué ha quedado impreso con trazo impreciso pero actual en el libro de una memoria que transcribo de vez en cuando por este medio antes de que sus contenidos comiencen a quedar neuronalmente descatalogados para los restos. Hoy la vuelvo a escuchar para despedir a otro de mis periodistas de referencia, el mejor cantaor de goles que he conocido. Me acompañó en los mejores y peores momentos deportivos de mi vida. Y su voz narrará siempre aquellos recuerdos en el capítulo correspondiente de mi almanaque,con esos matices de estilo propio, libertad e idiosincrática genialidad que definen y definirán siempre a los verdaderos grandes del periodismo. Descanse en paz, Gaspar Rosety, caballero de las ondas, amigo a través de la frecuencia modulada.
"Si me ves andando por la calle y empiezo a llorar cada vez que nos encontramos, pasa de largo. Haz creer que no ves las lágrimas.."



martes, 2 de diciembre de 2014

Lebron James ya está de vuelta (en casa)


He insistido ya en este pequeño archivo de impresiones en que el umbral de los 30 es momento de mirar atrás y reflexionar sobre el cambio acelerado de tu última década. Y es verdad que muchas veces me he preguntado qué me diría a mi mismo con 10 años menos. La respuesta la tengo clara. "Tienes derecho a confundirte, y posiblemente la necesidad de hacerlo. Las veces que sea. Con tal que aprendas de cada uno de los errores y busques el camino que de verdad es el tuyo".
Además de nuestras comparables condiciones para el basket, tengo en común con Lebron James que ambos somos hijos del orwelliano año 84, por lo que puedo suponer que se encuentra envuelto en el mismo dilema metafísico. Me alegra comprobar que parece haber encontrado la senda tras unos años de nubes bajo el sol dorado de Miami. Y como es natural, ésta lleva de vuelta al lugar que nunca debió abandonar. A casa, a la sufrida Cleveland, que le recibirá como al hijo pródigo de la parábola. No puedo evitar sin embargo tener la sensación que tanto él como yo nos podríamos haber ahorrado ciertos rodeos si desde el principio hubiéramos escuchado las sabias palabras de dos genios. Allí estaban, susurradas al viento, esperando para el que tenga oídos.

domingo, 2 de noviembre de 2014

La lluvia de noviembre (I) Lakers and Celtics...those were the 80s!

Si acciono el ya vetusto cinexin de mis primeros recuerdos, la década de los ochenta aparece como una nube vertiginosa, borrosa por momentos, pero que deja entrever la suficiente claridad para distinguir desde mis ojos de curioso retaco los trazos fundamentales de un cuadro al que recurro con frecuencia en mi búsqueda continua del punto fijo.

La cinta VHS de mi memoria comenzó la grabación cuando los personajes principales y el drama ya estaban ahí. Comienza la película, que no mi defectuosa reproducción, con la invasión soviética de Afganistán y el boicot americano a los juegos de Moscú. Cuando parecía que volvía a empezar, John Lennon nos dejó en cierta manera aunque nunca se fue, y Reagan cautivó con su profesional oratoria de actor de Hollywood a una América ahogada por el dragón de la recesión, y en la que salía más barato pedir prestado a la mafia que al banco de supuesta confianza. En nuestra tierra de conejos, Felipe llegó del barrio de la Estrella, al Este de Sainz de Baranda, entre promesas de un cambio que se produjo, aunque el final del cuento no fuera todo lo feliz que se barruntaba, quedando como epílogo un sonoro divorcio de ese Alfonso de combativo apellido que levantaba el brazo de su compañero ante la multitud expectante delante del hotel Palace.

Recorro por fin entonces mi propio metraje al distinguir a mi padre, delgado y con el primer botón de la camisa desabrochado, con los ojos como platos, al calor de las estrellas. Me parece todavía distinguir el blazer y la poblada barba de Ramón Trecet. A su vera, Vicente Salaner. Tardes de ajedrez entre ducados y la casa llena de novelas de espías de un tiempo ya en los libros.

Ante el primer amago de carta de ajuste, y tras un paso demasiado fugaz quizá por las alegres navidades en casa de los abuelos, distingo entre la niebla de una cinta ya algo menos magnética la permanente de mi madre, que proféticamente indicaba una constancia en su labor y cariño que sigue estando de actualidad. Advierto cierta saturación en el contraste, aparentemente irresoluble desde el mando a distancia neuronal que controla la incierta navegación por mis orígenes. Y es entonces cuando me llega la iluminación que pone broche al esfuerzo. Los 80 fueron de eso. De posiciones encontradas y visiones contrapuestas. La zurda genial pero malhumorada de McEnroe contra la frialdad robótica pero eficaz del machacón Lendl. El soberbio, no sólo por su calidad, Madrid de la Quinta de Buitre contra un alicaído pero emergente Barcelona todavía de diván. El estilista González frente al competitivo Abascal. Karpov, el rey de las ventajas minúsculas, frente al tigre enjaulado Kasparov. El exquisito Norris contra el esforzado Martín. Los bloques de la Guerra Fría, y Alemania dividida.

Me alegra que la década acabara con algo de esperanza. Lo mismo que un Karpov ya con nieve en las sienes intentó visitar en la cárcel a su irreconciliable rival unos años después, denunciando con el gesto la persecución política de los disidentes, el muro cayó en aquél noviembre del 89. Ambos acontecimientos, en lo grande y lo pequeño, estuvieron cronológicamente separados. Pero me parecen simbólicos de que al final los enemigos no lo son tanto, aunque toda una década se dedicara a subrayar lo que nos separa. Así que sí, en efecto. Australian Blonde tiene toda la razón y llega el fundido a negro con su sintética conclusión. Lakers and Celtics....eso fueron los 80. y a mí me gustaría pensar en un final atemporal con los dos equipos abrazados en el centro del campo.




miércoles, 5 de marzo de 2014

Norris vs Martín

Batallas sin tregua, baloncesto del bueno, trascendente, con moraleja. Algo más que puro deporte, un choque noble de estilos, con duelos físicos al límite. El corazón y la tradición frente al talento puro. Merengues frente azulgranas, el playground de Missisipi frente al baloncesto de patio del Ramiro de Maeztu. En un lado, un luchador que se hizo su propio camino, un ídolo inolvidable, todo orgullo y clase. El pionero del baloncesto español. Del otro, un estilista de talento sin miedo al combate, un crack con nivel nba, al que sólo sus frágiles rodillas impidieron deslumbrar en la liga americana. Fernando contra Audie, Martín contra Norris. Se daban de lo lindo, pero cada partido acababa con un apretón de manos. Duelos en la cumbre que marcaron una época dorada del basket en España.


martes, 18 de febrero de 2014

Willis Reed, el espíritu del Madison


Primavera de 1970. Se acerca el partido clave de las finales, y la sombra de la derrota se proyecta oscura sobre el ánimo de los aficionados del Nueva York. Su pivot titular, única esperanza para superar a los Lakers, yacía en la camilla del vestuario, con la pierna inmovilizada. La lesión era grave, sólo caminar era un triunfo. Entonces, el gran capitán tomó una decisión. A pesar del riesgo para el futuro de su carrera y del dolor, era necesario un gesto. Debía salir y liderar la victoria, plantar cara al coloso Wilt Chamberlain. Si no, estaban perdidos. Y lo hizo. Salió al campo andando con dificultad, anotó las dos primera canastas y se sentó entre la atronadora ovación del exigente Madison. Y su gesto inflamó el corazón de sus compañeros, que harían historia, consiguiendo el primer anillo de campeones para los de la Gran Manzana. Nunca una afición estuvo tan entregada a un jugador. Uno de mis pivots favoritos, un héroe de otra época, de otra manera de entender el baloncesto. The heart of the New York Knicks... WI-LLIS REEEEEEEEED!!!


miércoles, 9 de octubre de 2013

El Basketball Jesus convierte al banquillo de los Hawks

En estos tiempos oscuros Lebronianos, nunca viene mal recordar unos versículos del Libro del Basketball Jesus (alabado sea su rubio bigote).

Minuto 4:10 del vídeo. "y entonces, el banquillo de Atlanta se derrumba literalmente ante el espectáculo del pájaro de Indiana". Palabra de Bird. Te alabamos, fúndenos.







lunes, 7 de octubre de 2013

7 seconds or less. Los más rápidos del Oeste

7 segundos o menos. Ese era su lema. El tiempo que tardaban en desenfundar, dejando al rival sin opción de respuesta. Posesiones rápidas, ritmo infernal, dominio absoluto del Pick and Roll. El estilo propio de los forajidos del Estado de Arizona, la frontera de la Unión, tierra ocre de las tormentas de arena. Primero disparo y luego pregunto. Como director de orquesta, un rostro pálido con alma de Apache Chiricagua. El más rápido del Oeste. El gran Steve Nash, el Sheriff bajo el árido sol de Phoenix. Y de punta de lanza, Amare Stoudemire. Uno de los mejores ataques que he visto. Forastero, nunca debiste cruzar la frontera.




jueves, 26 de septiembre de 2013

El día que Miller desafió al pájaro

Reggie Miller hablaba mucho. Que si soy el mejor triplista de la NBA, que si nadie se me puede comparar en los momentos decisivos... Y al Basketball Jesus le encantaban los retos. Así que decidió darle una lección al impertinente joven. A cada triple de Bird, Reggie contestaba con otro...sólo para que el pájaro de Indiana metiera un tercero que cerraba la discusión una y otra vez. Al final, cada uno quedó en su sitio. Si os queda alguna duda de quién es el mejor, no tenéis más que echar un vistazo.



miércoles, 25 de septiembre de 2013

Palabra de Bird

Xavier McDaniel era un tipo duro. Con un largo historial de encontronazos y altercados, intimidaba al jugador estrella rival prácticamente con dirigirle la mirada. Y al Basketball Jesus eso le divertía. Nada mas verse en pista, utilizó su acento de la Indiana profunda para poner las cartas sobre la mesa.


"Mira Xavieruco (traducción libre), ¿ves ese punto de la pista?. Pues desde ahí voy a meter la canasta decisiva. Me la van a pasar. tú me estarás defendiendo. Calcularé para que luego no quede tiempo después de mi tiro. Y te fundiré"

Palabra de Bird. Y efectivamente, así ocurrió. Aquí lo cuenta McDaniel. Más suave que un corderito, todo hay que decirlo.



domingo, 22 de septiembre de 2013

El entrenador Wooden, madera de líder

El Coach Wooden es el entrenador más laureado de la historia del baloncesto universitario. Durante casi 30 años fue el alma del programa baloncestístico de la prestigiosa universidad de UCLA. Y además tenía más autoridad que Clint Eastwood en Gran Torino. Así que cuando Bill Walton, la mejor promesa del momento, se presentó con el pelo largo y una frondosa barba hippie en el campus de la universidad, le indicó educadamente que debía afeitarse antes de comenzar la temporada. Cuenta el maestro Paniagua que el bueno de Bill "defendió sus derechos, apeló a la Primera Enmienda, a la libertad de expresión, el amor libre y todos los derechos individuales que se le ocurrieron". Respuesta de Wooden. "Te deseo mucha suerte...en el siguiente equipo en el que juegues". Al día siguiente, Walton se presentó impecable en el primer entrenamiento. 

Luego llegarían victorias y victorias, llegando a ganar el título sin perder un solo partido. En el total de su carrera, Wooden alcanzó los 10 entorchados. Y un récord del que el venerable John siempre se sintió más orgulloso. La práctica totalidad de sus discípulos obtuvieron el graduado universitario. Un hombre de otros tiempos, de aquellos que se vestían por los pies.


miércoles, 18 de septiembre de 2013

El chocolate de Vlade Divac


Tras su primera visita a un supermercado americano, a Vlade Divac, famoso ex-jugador jugador serbio de la NBA, algo le llamó la atención.

"Cariño, esto es alucinante. ¡tienen chocolate de infinitos tipos! con almendras, blanco, con lacasitos, relleno, sin azúcar..."

Y su sorpresa era entendible. Porque en su país natal, tras décadas de aplicación de un sistema económico centralizado de inspiración comunista, sólo tenían una clase del exquisito dulce: chocolate a secas.

Resulta que, en las economías de mercado, el sistema libre de precios y la libertad de emprender negocios aportan un dinamismo que nunca han podido igualar los sistemas "comunistas". Los precios libres actúan en muchos casos como guías de escasez,  señales de qué se necesita y de qué no. Y si alguien detecta una oportunidad, puede aprovecharla montando un negocio. En los países del Este, el gobierno decidía qué había que producir, y además emprender un negocio por iniciativa propia era una quimera. Resultado: escasez de algunos bienes esenciales, abundancia de otros que no se necesitaban, baja calidad de los bienes...y en última instancia derrumbe del sistema. Todo elo lo anticipó Hayek...en los años 40!

A veces, no basta con tener un ideal. Hay que pensar muy bien la manera de conseguir los objetivos planteados

lunes, 16 de septiembre de 2013

Sergio Llull, el anti-Stockton.

Si hay un jugador que me desespere, ese es Sergio Llull. Con condiciones físicas y técnicas magníficas para el basket, se empeña en hacer lo que no sabe una y otra vez. Es lo más parecido al Anti Stockton. Demasiadas veces, corre como pollo sin cabeza, se juega un yo contra el mundo cuando debería para el ritmo, y se lanza tiros sin rebote a discreción, dejando al equipo vendido en defensa. Imperdonable para mi gusto por el basket clasicorro. Para definir sus típicas jugadas a bardal, propongo una nueva entrada para el diccionario de la canasta: a barullull. Pero todavía hay esperanza. Unos vídeos del gran John y listo. Marchando una ración de Baloncesto conservador deluxe...y tenemos futuro crack.






lunes, 9 de septiembre de 2013

Drazen Petrovic, el Mozart del baloncesto


Principios de los 80, algún lugar de la costa adriática. Mientras la última luz de la tarde se esconde, un sonido rompe regularmente el silencio de la solitaria cancha callejera. El de un balón atravesando una y otra vez la red. 500 tiros de campo cada día.

Eran los primeros pasos del Mozart del baloncesto, un genio irrepetible. El más grande baloncestista europeo de siempre, la fuerza de voluntad hecha jugador. Un mago de la asistencia que respiraba baloncesto, con el egoísmo del que lo quiere todo. Recuerdo la reacción de mi padre cuando (ingenuo de mí), tras chupar banquillo en su primera temporada en la NBA, dije que nunca haría nada al otro lado del Atlántico. "Triunfará", me dijo con mirada de seguridad completa. Y vaya si lo hizo. 

Tengo en la memoria la mirada de Jordan al referirse a sus duelos, el lenguaje corporal y el brillo de los ojos de todo el que recuerda algún enfrentamiento contra él, el shock que supuso su trágica desaparición. Genial, maleducado, excesivo, irritante pero inigualable. 62 puntos en una final Europea, 112 en sus años jóvenes en la Cibona, Un tiro a tablero privilegiado y un dominio de balón maravilloso. El ídolo croata. Michael Jordan fue el mejor, pero si tuviera que elegir a un campeón para un partido decisivo, sin dudarlo diría un nombre: Drazen Petrovic.





Aquellos irreductibles lobos, el orgullo de Cantabria.

Había una vez un grupo de locos por el basket, que un día decidieron formar un equipo en Torrelavega. Y el equipo creció y creció, y llegó a ser el orgullo de un pueblo, jugando varias temporadas en ACB. De Sociedad de Amigos del Baloncesto a Lobos Cantabria, una historia de cuento que terminó en parte por las leyes de la gravedad económica y en otra por la desastrosa intervención política. 

En los últimos años, el equipo languideció en el frío palacio de los deportes de Santander. Pero hubo un tiempo en el que los Harstad, Jackson, Ruiz Lorente, Thomas Jordan y demás formaron una aldea de irreductibles que resistía una y otra vez al invasor. Y la afición hizo que se conociera su cancha como la bombonera del cantábrico. Yo estuve allí, con los ojos como platos, el día que Vaughn derribó a Goliath. Y disfuté de aquel superclase que siempre fue Marc Jackson, dentro y fuera de la pista. Algún día volveremos. Porque aunque fuera por un breve instante de tiempo, nos hicieron soñar que éramos los mejores.



viernes, 6 de septiembre de 2013

Tark "The Shark". Al filo de la navaja.

Nevada es el Estado de las apuestas. Separado de Utah durante la guerra de secesión, el corazón de este territorio desértico fue el lugar elegido para levantar la ciudad de Las Vegas. Muchos años después de su fundación, el entrenador Tarkanian decidió jugársela con el equipo de la universidad estatal.

Con métodos de captación en el borde de la legalidad (o directamente ilegales), reunió a un grupo con poco gusto por hincar codos, pero gran habilidad en la cancha. Lo de menos era la graduación de sus pupilos, el único objetivo era la victoria. Y con un superequipo formado entre otros por Larry Johnson, Greg Anthony o "Plastic man" Augmon consiguió la mayor diferencia de puntos de la historia de las finales NCAA. Luego vendrían los escándalos de sobornos, falsificación de notas, contratación ilegal... Por un momento, Tark The Shark tocó la gloria. El baloncesto de sus runnin' rebels fue maravilloso. Pero para mí, no fue más que la repetición de una historia tan vieja como la humanidad. El fin no justifica los medios. Por muy bonito que sea el resultado.


Nadie se mete con Pete Mickeal

Primero comenzó el deslenguado Artest en rueda de prensa.
"Pete... ¿quién? no le conozco de nada...".
Ya durante el partido, llegó la gota que colmó el vaso.
"Solo contando dietas, gano más que tú en toda la temporada".
Kobe Bryant, acostumbrado a ser el rey del mambo, nunca pensó que aquellas palabras llenas de soberbia se volverían su contra. Y es que, como bien saben los sufridos aficionados del Madrid, es mejor no subestimar el corazón de Pete Mickeal. 26 puntos, 7 rebotes, 4 asistencias y varias canastas en 1 contra 1 al poste después, el Barcelona pasó por encima del impotente Bryant y los Glamourosos Lakers. 

No creo que nunca más osen olvidar el nombre del genio de Illinois. Por la cuenta que les trae.


miércoles, 4 de septiembre de 2013

Popovich, una mente analítica al servicio del baloncesto

El entrenador Popovich es un hombre de la vieja escuela. Diplomado en estudios soviéticos, en los años de la guerra fría sirvió en el ejército del aire y estuvo a punto de enrolarse en la CIA. Metódico y disciplinado, decidió finalmente aplicar su mente analítica al baloncesto profesional. Tras obtener plenos poderes en los Spurs de San Antonio, comenzó lentamente a desarrollar el equipo en torno a Tim Duncan. Y le fue bien, eso está claro. 

Desde hace ya más de una década, sus chicos del Álamo plantan batalla hasta la extenuación, como lo hicieron en el mismo escenario los pioneros tejanos ante el poderoso ejército mexicano. 4 entorchados les contemplan. Y una máxima en los años difíciles. hasta el último hombre, moriremos con las botas puestas. Aquí, una muestra de su ofensiva. Perfecto movimiento de las piezas hasta el jaque mate en forma de canasta. La obra de un auténtico espía de otra época. De un coach irrepetible, digno protagonista de novela de John Le Carré.


lunes, 2 de septiembre de 2013

Los supersónicos de Seattle, un equipo inmortal


Seattle es una ciudad fascinante. Su nombre, inspirado por el gran jefe indio Noah Sealth, va ligado para sus orgullosos pobladores al apodo de Ciudad Esmeralda ,y a un distintivo sentimiento de pertenencia, avivado por su presencia perenne en el Ranking de mejores ciudades para vivir de los States. 

Cuna de la música Grunge, sede central de Microsoft, única ciudad a salvo de los misiles de Cuba y patria chica de Starbucks, fue el caldo de cultivo perfecto para el desarrollo de un equipo irrepetible. cocinado a fuego lento y bien regado por los frecuentes días de lluvia del Norte de la costa oeste americana. De jardinero de aquella plantación de supersónicos, George Karl. Y como líderes, Shawn Kemp y Gary Payton. Hasta tenían un pivot con el fascinante nombre en traducción española de Ladrillowski. Marchando un frapuccino yutúbico con salsa de Montes y Sirope de Daimiel....Brindemos porque vuelvan pronto.





Los guerreros del Estado Dorado. Porque hay cosas más importantes que el anillo.

Dicen que al final la gente sólo se acuerda del vencedor. Yo creo que cuando un equipo, jugador o artista propone algo nuevo y original, o da todo lo que tiene en un ejemplo de entrega, queda grabado en la memoria colectiva, y eso tiene incluso más valor que la victoria final. No todo vale para ganar, y vencer no es una garantía de permanecer en el recuerdo. Brasil del 82, la Holanda de Cruyff, Los Carolina Panthers del 2004, los Suns de Nash, los Kings de Webber, Los Celtics del 87, Los Jazz de Malone y Stockton, La España de Clemente en el 94 y el 96, el Eres Tú de Mocedades...


Y aquí un un equipo que no conquistó el título, pero cambió la liga. Los Warriors de Don Nelson y del Run TMC (Tim Hardaway, Mitch Richmond, Chris Mullin). Cuatro exteriores, sin pivot puro ni nada que se parezca, talento desbocado...y al ataque!



sábado, 31 de agosto de 2013

El sueño baloncestístico del candidato Obama


Cuando el todavía candidato Obama se dio cuenta de quién era el conductor contratado para la siguiente fase de la campaña de elección, en su mirada se dibujó el asombro de encontrarse con un ídolo de juventud. "Es Lorenzo Charles...necesito hablarle en persona". Días después, con la emoción de un niño pequeño, tuvo la oportunidad de estrechar la mano del gran hombre y compartir una distendida charla bajo la atenta mirada del servicio secreto.

Y es que años antes, en 1983, la Universidad de North Carolina State emocionó a América consiguiendo una de las mayores proezas de la historia baloncesto universitario. Tras una serie de partidos de infarto, vencidos todos tras ir perdiendo al principio del último cuarto, derrotaron en la final nacional a la todopoderosa Universidad de Houston. 

Quiénes eran las estrellas del rival?. Un tal Drexler y un tal Olajuwon. ¿Con qué armas contaba el North Carolina State?. Con un entrenador todo corazón y los Cardiac Kids, un plantel de desconocidos jugadores dispuestos a todo. Partido empatado, a falta de pocos segundos, la prórroga parecía inevitable. El tiro no parecía bueno...pero entonces emergió el Gran Lorenzo. Canasta y locura. El entrenador Jim Valvano corría sin saber a quién abrazarse. Las imágenes dieron la vuelta al mundo. Habían cumplido un sueño y enamorado a un país. Después, ni Charles ni sus compañeros triunfarían en la NBA. Pero...¿ a quién le importa?. Desde luego, al actual presidente de Estados Unidos no. 

Descanse en paz, Lorenzo Charles.