jueves, 21 de enero de 2016

La libertad y la música, según Mama Cass. Un (conservador) apunte.

Nadie debería decirte que sólo un tipo de música es válido. Haz tu propio tipo de música, aunque sientas que tocas solo. Directo y claro el mensaje de (Mama) Cass Elliot hace más de 40 años. Y además actual, debo añadir. Porque lo importante no es que un diputado se salga de la melodía oficial llevando rastas o ropa de Alcampo, sino lo convincente de su mensaje y el valor de su trabajo y compromiso. Voluntariosos y con ganas veo a los diputados de Podemos, y me alegro de ello.
Pero,y quizá paradójicamente, profundamente equivocados en algo importante de fondo. Sólo es posible de verdad la diversidad y el cambio que buscan si el director da un paso atrás y no se esfuerza en gobernar por decreto la pluralidad de la orquesta, que incluye además a la derecha. Echo en falta menos propuestas de regulación por las bravas y cordones sanitarios sobre el PP, sobran referencias a Maduro y a Lenin, y faltan a Hayek. Baste recordar que con ninguno de los dos primeros hubiera sido posible el 15 M ni Podemos. Los solos de guitarra hubieran quedado diluidos en el tono monocorde de la verdad oficial en el llamado socialismo real. Esa es la paradoja. Canciones tan libres como la enlazada no salieron precisamente de países marxistas, ni de planes quinquenales. Y sólo fueron,de hecho posibles en ese capitalismo imperfecto y muy mejorable (en eso estamos de acuerdo) del que ayer los hippies y hoy el partido morado parecen querer huir. Conviene tenerlo en cuenta.

Severus

Se me ocurre que la serie de Harry Potter lleva ese nombre porque con demasiada frecuencia los verdaderos héroes no salen en los titulares ni en las portadas publicitarias. Bien hizo, por tanto, JK Rowling en esconder, conscientemente o no, detrás de las aventuras del mago adolescente a los verdaderos protagonistas, mucho más interesantes quizá que el propio actor principal. Porque así, en cierto modo, es la vida. Llena de luminarias que dan nombres a calles, mientras los verdaderos justos, merecedores sin duda de reconocimiento social, pasan en zapatillas por el planeta y en el tiempo, sin darse importancia. No hay calle a Sor Milagros. Sí para el General Mola. 

No estaría mal renombrar el Oscar a mejor actor secundario como el Severus Snape. Ni tampoco como el premio Alan Rickman, aunque posiblemente el sujeto habría rechazado ese merecido protagonismo que nunca buscó, pero sin embargo consiguió. Descanse en paz, uno de mis favoritos. El que me enseñó que no todo el monte es Gryffindor. Un secundario de lujo, que ahora estará para siempre a la vera de Dumbledore, en el incierto país al que tarde o temprano llegaremos todos.



lunes, 2 de noviembre de 2015

La esperanza de la ciudad del lago vuelve a casa


Después de atravesar una dura crisis del sector local manufacturero durante los años 60 y 70, la ciudad de Cleveland llegó a ser conocida por los lugareños como "The Mistake on the Lake" (el error sobre el lago, en traducción aproximada). La racha de mala suerte se extendió incluso a los equipos deportivos de la ciudad, con una sequía de títulos que se extiende hasta la actualidad, y que le ha valido a la urbe del americano Estado de Ohio ser reconocida oficialmente por ESPN como la más sufrida entre todas las ciudades con equipos profesionales en las grandes ligas. Aunque es de justicia reconocer que la economía sí mejoró con el paso del tiempo, todavía falta un primer título que devuelva la alegría de la victoria a la desesperada afición de orillas del lago Erie.
Estando en esas parece que por fin han encontrado a su particular Escudo de Roble, que les lleve a la reconquista de lo que nunca debieron perder. Lebron James, hijo del Estado, como Thorin de Erebor, sucumbió temporalmente a la fiebre del oro, y la sació con dos ventajistas títulos en Miami. Pero ahora ha vuelto a casa. Como el hijo pródigo, no deberían reprocharle nada. Este año, y lo digo ya abiertamente, voy con los Cavs. Voy con Lebron, aunque no me emocione especialmente su juego. Por la fe que tuvo el año pasado, que le hizo meterse en las finales con más de medio equipo lesionado. Por reconocer que quizá no hizo bien yéndose al camino fácil del sol de Florida, cargarse el equipo y la ciudad al hombro e intentar acabar con más de 30 años de frustación. Por ser ya treintañero del 84. Y sobre todo, porque merece una oportunidad de volver a casa y ser profeta en su tierra, haciendo esta vez las cosas como tiene que ser. Ojalá derrote la maldición del dragón y libere la ciudad de los hombres sobre el lago. Y consiga la piedra del Arca en forma de anillo que, esta vez sí, creo que se merece más que nadie.

viernes, 30 de octubre de 2015

Central Park, 1981



1981 fue un año duro para la economía estadounidense. Después del repunte agudo de la inflación que siguió a la revolución iraní del 79 y que posiblemente contribuyó a desalojar de la Casa Blanca a Jimmy Carter, la terapia de choque de Paul Volcker al frente de la Reserva Federal consistió en cerrar de tal manera el grifo de liquidez que los tipos de interés repuntaron a niveles en los que pedir un préstamo se convertía en una aventura poco recomendable. Es muy factible que no fuera casualidad que precisamente el 81 se convirtiera en el año con más crímenes y atracos de la historia de la ciudad de Nueva York.

Fue precisamente en septiembre de aquel oscuro periodo de desempleo y caras largas cuando Simon y Garfunkel reaparecieron ante medio millón de personas en Central Park. Llevaban separados más de una década, y volvieron, precisamente como puente sobre aguas turbulentas, al rescate de una ciudad que nunca los olvidó del todo. Y se mostraron imperfectos pero compenetrados. Fríos pero auténticos. Como si aparentemente no hubiera pasado el tiempo, pero a la vez con el bagaje de más de diez años de desencuentros siempre presente. Fue el momento perfecto para lanzar su mensaje, y esta maravillosa interpretación de The Boxer es para mí el instante cumbre de la actuación. Al inicio, Garfunkel aparece cruzado de brazos, se nota la tensión. En el 0:26 se adelanta y mete la pata. La sonrisa de Simon es la del viejo amigo que reencuentra por fin a su compañero de siempre. Garfunkel sigue tenso. En el 2:34 llega la sorpresa. Una nueva línea, no incluida en la grabación original. "Después de cambios sobre cambios, seguimos siendo más o menos los mismos". Sonrisa abierta de Paul. Habrá que esperar hasta el 4:19 para el gesto de complicidad de Art. Prácticamente, la canción dice más por los silencios y miradas que lo que expresa la letra. Imperfecta y quizá tosca interpretación. Pero una maravilla irrepetible, representativa de un tiempo y una amistad. Acompañada de un último grito profético de resistencia al cielo de la Gran Manzana. Los años duros pasaron y pasarán. Pero el recuerdo de los golpes permanece.¡Genios!

"n the clearing stands a boxer
And a fighter by his trade
And he carries the remainders
Of every glove that laid him down
And cut him till he cried out
In his anger and his shame
“I am leaving, I am leaving”
But the fighter still remains..."

domingo, 21 de junio de 2015

Tres Mares

Pico Tres Mares. Imagen tomada de esta maravilla de web.

Peñas arriba, más allá del valle de Polaciones, se levanta el Pico Tres Mares, único en todo el territorio peninsular por ser fuente de aguas que desembocan en cada una de las franjas litorales de la piel de toro. Desde sus más de dos mil metros, es y será testigo mudo del papel vertebrador de las tierras de La Montaña y de sus habitantes sobre el resto de sus vecinos en esa realidad cambiante que discutimos como España.

Porque, desde que lo descubrí en los bonitos mapas de un inolvidable facsímil de Conocimiento del Medio, entendí que los cántabros desde nuestra recoleta tierrruca podemos combinar a la perfección la dualidad del amor al hogar y la vocación de apertura y de comunidad. Montañeses de nacimiento y españoles de vocación, como los afluentes del tresmares.
Plurales y diversos como las tierras que riega el río eterno. Siempre orgullosos de las raíces, como ese Ebroque se despide en catalán, pero de alguna manera remolonea en forma de delta. Y sobre todo, no excluyentes y con altas miras. Como atestiguan desde tiempos inmemoriales los Picos adecuadamente llamados de Europa. Bien harían en tomar ejemplo algunos, que en su provincianismo miope quieren monopolizar el estado de la opinión. Dejadme que diga la mía. Que viva Iván de la Peña, el fútbol Holandés, Mikel Laboa y las hamburguesas del Thanis de la misma nacionalidad. Larga vida a las bravas de Malasaña y del Zatón regadas con sidrina asturiana. Y también a esa eterna indefinida que en su realidad diversa nos acoge a todos en convivencia mutua. Venga Xavi, que te veo tímido, así que te ayudo. Visca Catalunya. Aúpa Cantabria. Y que viva España, tú!

miércoles, 6 de mayo de 2015

Keynesiano Barcelona

Hacía tiempo que no me ponía tan nervioso viendo al Barcelona. He asistido desesperado a una tensa primera parte y a las continuas alternativas en el juego, no dejando de admirar la valentía de un Guardiola que siempre sale como los buenos trapecistas. Sin red. 

Pero debo decir que de alguna manera, y quizá adormecido por años de cansina posesión, ansiaba la llegada del macrodesequilibrio presente. Porque ahora Messi, como la buena política fiscal, aparece como remedio coyuntural y decisivo, y no como pincelada de color casi invisible en el blanco y negro nostálgico de un tiquitaca obsoleto. As usual, los tipos bajos siguen estimulando la inversión, pero en este caso en proyectos con olor a gol. Con este nuevo banquero central, salimos de cara y en vertical, para bien o para mal. El Keynesiano corto plazo del ataque directo ha sustituido al calmado pase en busca del hueco, y creo que era lo que tocaba, porque a largo plazo, todos roques. Xavi cumple como profesor emérito (que ya le tocaba). Rakitic es un desastre, pero da salsa. Y rodeado de vikingos, he coreado por lo bajini un mantra después de que Neymar vengara a Pacman y fusilara de caño al chulito de Mayweather Neuer. Como su primo Adolfo, un apellido perfecto para una transición necesaria. Las seis letras que llevará mi camiseta si nos enfrentamos al Madrid en la final de Champions. Qué mejor elección para el anillo de compromiso. Espero poder gritarlo al cielo madrileño en breve. ¡bota el centro...marca Suárez!!


sábado, 2 de mayo de 2015

La política y los amigos

"¿Os afectará la dimisión de Monedero electoralmente?". Un visiblemente afectado Pablo Iglesias contestó con el corazón, y a falta de razones objetivas se le escapó un tierno deseo. "No afectará a las elecciones...porque no". Y debo decir que me gustó mucho la respuesta por lo que tiene de auténtica y natural. Pocas veces en todo este tiempo le había visto no calcular y hablar desde la boca del estómago, donde de verdad duele la dimisión del amigo, al que en todo momento ha respetado.
Mucho se empeñan los medios (con El País a la cabeza, por cierto) en mostrarnos gráficamente el abatimiento del líder. Si el objetivo es hundir el tocado transatlántico Podemita, han pinchado, al menos conmigo, en hueso. Hablemos de política e ideas, y en eso tengo mucho que discutir con ellos y estoy muy lejano. Pero con un segundo de respuesta ante la adversidad, me ha dicho en lo personal más Iglesias que todos esos "amigos" de Rato de los que el interesado reconoce que ya no atienden sus llamadas. Echo en falta autenticidad ante la caída del amigo. Dureza política y condena de lo indefendible, pero calidez personal, que no es incompatible. La amistad se debería respetar en política, y lo personal tratarse como sagrado y comprensible. No me gustó cuando se utilizó a las hijas para atacar a Zapatero, ni las insinuaciones cavernícolas de la derecha más rancia respecto a Iglesias y Tania Sánchez. Prefiero un Guindos reconociendo pasarlo mal por el proceso a Rato que ese Rajoy evitando nombrar a Bárcenas mientras lo consolaba vía SMS. Mucho me dicen para mal todos aquellos que corren al abrigo de ciudadanos deshojando la Rosa, negándola antes de que cante el nuevo gallo electoral, como si antes no la hubieran aclamado como Mesías.
Por las expuestas, y por otras razones, esta primera vez que voto en Madrid, me estoy planteando confiar en el economista Carmona para la ciudad. No olvido que cuando cayó Gómez, reaccionó como el amigo que es, sin necesariamente compartir la visión política del caído. Y allí estuvo, a su derecha, respetando y sin negarle cuando las nubes de tormenta se cerraban. Puso la mano en el fuego con el corazón, y no la cabeza táctica. Eso no es de derechas ni de izquierdas. Es humano. Y tantos estrategas electorales de chichinabo no harían mal en recordarlo. "gonna try...with a little help from my friends". Pues eso. Gracias, amigo Ringo.