Seattle es una ciudad fascinante. Su nombre, inspirado por el gran jefe indio Noah Sealth, va ligado para sus orgullosos pobladores al apodo de Ciudad Esmeralda ,y a un distintivo sentimiento de pertenencia, avivado por su presencia perenne en el Ranking de mejores ciudades para vivir de los States.
Cuna de la música Grunge, sede central de Microsoft, única ciudad a salvo de los misiles de Cuba y patria chica de Starbucks, fue el caldo de cultivo perfecto para el desarrollo de un equipo irrepetible. cocinado a fuego lento y bien regado por los frecuentes días de lluvia del Norte de la costa oeste americana. De jardinero de aquella plantación de supersónicos, George Karl. Y como líderes, Shawn Kemp y Gary Payton. Hasta tenían un pivot con el fascinante nombre en traducción española de Ladrillowski. Marchando un frapuccino yutúbico con salsa de Montes y Sirope de Daimiel....Brindemos porque vuelvan pronto.